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martes, 23 de diciembre de 2025

Sanación psicológica para ayudarle a alcanzar sus metas financieras en 2026

Mientras no pongamos en orden nuestros temas psicológicos, difícilmente alcanzaremos la libertad financiera, la ansiada libertad financiera. Posiblemente se preguntará usted qué tiene que ver. Pues mucho, más de lo que se imagina. Y es absolutamente esencial, un factor crítico de éxito, para empezar bien el año.

Y es que los seres humanos tenemos muchos traumas, fobias, patrones mentales, hasta adicciones que se relacionan de mala manera con nuestro bolsillo. Muchas veces esos traumas de la infancia o juventud no son identificados, pero nos manejan. Por ejemplo: hay personas que no saben por qué pero tienen miedo a las alturas, a quedarse encerrados, incluso a salir de una tienda sin comprar algo (se sienten profundamente culpables) o a pasar una temporada de vacaciones sin salir a la playa. ¿Es malo? Parecería que no, hasta que alguna de esas conductas nos sabotean nuestro presupuesto.

Cable con nudo

Por ejemplo: Una persona cuyos padres pasaron la vida trabajando, y que en lugar de tiempo le compraban afecto mediante regalos caros, tendrá un patrón mental así: gastar = felicidad. Hay muchos niños que viven en ese patrón, que sigue en la juventud, y cuando la persona empieza a relacionarse con otras personas en plan de pareja, tienen expectativas hacia la pareja de "me quiere, me va a regalar muchas cosas", y es posible que dejen ir el amor sincero de alguien que no tiene grandes posibilidades económicas.

Otro ejemplo: aquellas personas que carecieron de muchas cosas en su juventud, no quieren que sus hijos pasen por el mismo trauma, y se dedican a comprarle cuantas cosas les pidan. He visto a muchos papás que compran infinidad de juguetes, gadgets, para que los hijos no se traumen, pero les están generando una adicción, a ser berrinchudos cuando no les compran lo que piden. Y esa conducta puede ser tóxica si no se controla en la edad adulta, y tóxica en las relaciones y también para la cartera de las personas que no saben contener un deseo.

Un tercer ejemplo: Una persona que es adicta a comprar zapatos, o bolsas. Y tiene una fortuna en ellas, pero además, prefiere comer barato para alcanzar a comprar el objeto de su deseo. Véase cómo el dinero, el ansia de satisfacer algo psicológico, puede más que la necesidad fisiológica. 

Es difícil, muy difícil, tratar de hacer rendir un sueldo limitado cuando de manera inconsciente somos manejados por nuestros traumas de la infancia o de la juventud; y también se vuelve un calvario lograr metas financieras superiores cuando nuestra pareja tiene algunos de esos traumas, complejos o patrones mentales. De ahí surgen muchas dificultades por el dinero, porque las metas económicas no son compatibles, pues durante el noviazgo no se habló de ello. Por ejemplo: hay personas que buscan parejas con alta solvencia económica porque tuvieron carencia emocional de sus padres o hermanos, y creen que entre más caros sean los regalos (ropa, perfumes, joyas, viajes) más los quieren. Y, como dije, muchas veces dejan pasar el verdadero amor y la tranquilidad que conlleva, porque el o la pretendiente no tiene una abultada cartera. 

Justo esos son partes de los temas centrales del libro "Money drunk, money sober" de los autores Mark Bryan y Julia Cameron, y aunque se publicó por primera vez en 1999, me parece que es vigente la validez de sus argumentos, pues los vicios, los traumas y las razones para el consumo desmedido no han hecho más que empeorar.

Por eso, en este 2026, si quiere empezar a trabajar en su libertad financiera, debe acudir con un consultor financiero que le ayude a ver sus patrones de gasto, las posibles fugas, los traumas que tiene y que no se da cuenta pero le están ahorcando las finanzas. Y cuando los identifique, dedíquese un tiempo y recursos a trabajar con usted mismo en su sanación; que alguien pueda ayudarle a sanar esos traumas para que no se conviertan en un lastre económico.


Recuerde que toda, absolutamente toda la mercadotecnia está diseñada para manipularle mental y/o emocionalmente, para hacerle creer que verdaderamente necesita gastar para ser feliz, que la gente inteligente vive entre lujos y comodidades, que el afecto viene en grandes cajas o lindas bolsas; el calendario está plagado de fechas que le dan un buen motivo para deshacerse de su dinero (cada mes tiene uno o varios ganchos comerciales). Es difícil ignorar el bombardeo publicitario masivo, pero si usted encuentra una posición inteligente y alejada de tantas influencias consumistas y puede ver lo verdaderamente importante de la vida (como darle tiempo de calidad a sus seres amados y amigos, a disfrutar con lo que tiene y no suspirar por todo lo que no tiene), quizás entonces sus finanzas puedan florecer para alcanzar la libertad financiera (y verá que eso no significa tener dinero ilimitado para gastar).

🔴 Si le gustó este texto, le fue de utilidad o cree que lo será para alguien más, mucho le agradeceré recomendarlo y/o compartirlo, y adicionalmente, le pido que me haga llegar algún comentario o recomendación para la mejora; mi contacto es 300indicadores@gmail.com

💰 Finanzas personales y familiares: https://www.amazon.com.mx/dp/B09364YT3S

📍 Página del autor: https://www.amazon.com/Alain-Salom%C3%B3n-S%C3%A1nchez-T%C3%A9llez/e/B01M0KOBVV

🎥 Página de Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCaewn4WauMJHwsJ1lP4pLBg

📝 Blog de numismática: https://alainsanchez-coleccionistabilletes.blogspot.com/


  Actualización: 22 de diciembre de 2025  

jueves, 26 de diciembre de 2024

Próspero 2026: Hábitos, no propósitos

"Feliz año". Esta es la frase con que muchas personas saludan en estos días. Y se agradece la intención, pero ¿a qué se refieren con feliz? Todo apunta a que sea un periodo satisfactorio, cosechando éxitos, sobrepasando obstáculos, librando enfermedades, evadiendo conflictos o complicaciones. Y puede ser un año lleno de pequeños triunfos, pero no necesariamente feliz. Para que se cumpla ese deseo de felicidad, es importante alinear metas o propósitos con resultados, y entonces si, la lucha cotidiana habrá valido la pena y al final del periodo podemos decir que fue un año que termina felizmente.

Ahora bien. En esa alineación de metas o propósitos necesariamente debemos hacer un inventario de hábitos, pues algunas de esas metas/propósitos están obstaculizadas por malos hábitos o vicios: Quiero hacer ejercicio pero tengo el hábito de ver televisión hasta muy noche; quiero ahorrar el 5% de mi sueldo pero tengo el hábito de comprar mi café capuchino 3 veces por semana; quiero progresar en mi trabajo pero no me hago el tiempo para aprender/practicar el idioma inglés; quiero bajar de peso pero sigo con una dieta desordenada. ¿Ve cómo una conducta impide la otra?

Para tener un "próspero año" 2026, más que buenos propósitos y 'echarle ganitas', se necesita una revisión de los hábitos que tenemos. Porque los resultados son el reflejo de los hábitos o falta de ellos.



Un hábito es una conducta repetitiva inconsciente. Por ejemplo, muchos de quienes manejamos un automóvil, tenemos el hábito de utilizar el cinturón de seguridad. Lo hacemos tan pronto nos sentamos en el interior del vehículo, y muchas veces ni lo pensamos; podemos estar platicando con otra persona, hablando por teléfono, revisando un papel, pero la conducta es automática. Y así, decenas de comportamientos cotidianos: despertarse a cierta hora, ir al baño en determinado momento, cepillarnos los dientes, colocar en determinados bolsillos ciertos objetos (monedas, llaves, cartera, pañuelo, teléfono, etc.), ir al trabajo por una ruta específica, preparar alguna bebida de cierta manera. Esos comportamientos ya ni siquiera los piensa, se hacen automáticos, y una vez que se instalan, es difícil erradicarlos porque incluso han creado una memoria física. Y así como hay buenos hábitos, también hay malos hábitos (llamadados vicios o manías): tomar todos los días refresco, fumar, ir al baño con el celular, no lavarse las manos, hablar en voz muy alta, hurgarse la nariz o los oídos, masticar chicle con la boca abierta, gastar sin llevar un registro, ignorar las señales de tránsito; no leer textos que nos ayuden a mejorar, no disponer de tiempo para practicar un idioma o cursar un posgrado. Insisto, es una conducta inconsciente, y por eso es difícil cambiarla.

Estos hábitos chocan, muchas veces, de manera frontal con los propósitos de año nuevo: "Este año si voy a hacer ejercicio" pero los hábitos instalados (el horario para dormir, la comida, distracciones en las múltiples pantallas, incluso la idea mental de que levantarse temprano significa qué flojera) impiden que eso ocurra. Por tanto, lo primero que tiene que hacer es identificar y 'desinstalar' los hábitos que le estorban para lograr la conducta deseada; reemplazar una conducta con otra, impidiendo el mal hábito al hacer de manera consciente la otra actividad.

Otro ejemplo: Muchas personas quieren salir de sus deudas, pero mantienen sus malos hábitos financieros: no tienen registro de gastos, no revisan el saldo de manera cotidiana el saldo de su tarjeta de débito o su remanente de efectivo, no se apegan a un presupuesto, no inician su mes ahorrando, o mantienen sus costumbres de gastos. Y es que todo lo que le he mencionado debe convertirse en un hábito que suplante a las viejas y malas prácticas. ¿Y qué es mala práctica? Aquello que le impida llegar a una condición idealizada.

Entonces, yo le recomiendo mantener sus propósitos de año nuevo, pero buscar el hábito que los posibilite: Si su meta es "este año si haré ejercicio", debe modificar el enunciado por algo como "para diciembre 2025, alcanzar un promedio diario de 30 minutos de ejercicio aeróbico" y buscar un nivel que no haya alcanzado nunca antes (específico, medible, alcanzable, retador y con un tiempo específico), y preguntarse ¿qué hábito hará posible esta meta?, y trabajar en instalar ese hábito (haciendo un hueco en sus actividades cotidianas para tener esos 30 minutos al día, buscando un deporte que le atraiga, disponiendo la ropa o los utensilios en un sitio muy alcanzable, teniendo un sitio motivante, creando un checklist que le permita ver su progreso, poniéndose algunos premios cuando alcance cierta marca). Y cuando logre hacer el hábito, verá como llega a la meta planteada sin tanto esfuerzo.

Lo mismo podría decir de aquellas personas que quieren estudiar una maestría, una especialidad, un idioma: Primero deben ubicar las conductas que les impiden dedicarle el tiempo a la meta; reemplazar las conductas hasta ahora inconscientes con otras que se hagan con plena consciencia (y que hagan imposible la manía original) como hacer un lugar en el presupuesto y el horario cotidiano para alcanzar la nueva meta. Y entonces si, vaya la maestría, la especialidad, o el idioma, pero póngale un ingrediente de reto: no sólo tenga el título, sino consiga el mejor promedio, alcance un nivel que nunca antes haya logrado; si no, su meta será la de muchos más, y se convertirá en un commodity.

Entonces, para un próspero 2026, creo que no hay que confiarnos ciegamente en las metas; son necesarias, pero lo realmente relevante son los hábitos o procesos que las harán realidad, y los indicadores de desempeño que nos indiquen el avance obtenido hacia un nivel más alto que todo lo que antes haya hecho. Y es posible que un hábito sea el soporte para otras metas. Claro, se necesita mucha tenacidad y resiliencia, pero verá que si cambia sus hábitos a la luz de determinados propósitos que usó como horizonte deseado, cambiará su personalidad.

Le recomiendo los artículos: 3 libros para cambiar de hábitos y cumplir sus metas. y 3 libros para mejorar desde muy temprano.


Referencias

  • Clear, James. (2019). Hábitos atómicos. Editorial Paidós.
  • Moran, Brian P.  y Lennington Michael (2022). El año de 12 semanas. Taller del Éxito.


🔴 Si le gustó este texto, le fue de utilidad o cree que lo será para alguien más, mucho le agradeceré recomendarlo y/o compartirlo, y adicionalmente, le pido que me haga llegar algún comentario o recomendación para la mejora; mi contacto es 300indicadores@gmail.com. Finalmente le invito a conocer mis obras:

📍 Página del autor: https://www.amazon.com/Alain-Salom%C3%B3n-S%C3%A1nchez-T%C3%A9llez/e/B01M0KOBVV

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