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viernes, 15 de mayo de 2026

La falacia o síndrome del costo hundido

La falacia o síndrome del costo hundido es un sesgo cognitivo que hace que las personas sigan de manera obstinada con una inversión, proyecto o relación que no tiene sentido, sólo porque ya han invertido tiempo (pueden ser días, meses o hasta años), dinero o esfuerzo. Sin embargo, un análisis detallado puede revelar que abandonar el proyecto tenga más beneficios, simplemente para ya no seguir invirtiendo en algo que no va a dar fruto, o no en la cantidad esperada. En mi pueblo dicen echarle dinero bueno al malo.



Se trata de un temor generalizado de aversión a la pérdida, muchas veces no resulta muy comprensible el abandonar los recursos que ya se han puesto, con la esperanza de que en algún futuro reditúe. Pero se trata más del cariño o apego a lo pasado que un análisis claro de rentabilidad futura. De manera fría, cuando se hacen números, es posible que se revele la realidad: los gastos se van a un agujero negro, se hunden, no son recuperables, así que se debe tomar una decisión valiente, dolorosa, pero económicamente necesaria.

En este sentido, podemos decir que puede haber elegido escalar una montaña porque creía que era la más alta, sólo para darse cuenta a la mitad del esfuerzo, que se ha equivocado, pero como ya está ahí continúa aún sabiendo que es un error. Cabe preguntar ¿cuál es su montaña equivocada, cuál es su proyecto en que muestra aversión a la pérdida en finanzas personales? A lo mejor conserva un coche que cuesta mucho mantenerlo, o tiene un terreno que no muestra signos de ser rentable, pero como ya le ha invertido anteriormente en quitarle hierba, o alguna vez pagó el impuesto predial, ya no quiere perderlo, y cree que es una inversión cuando claramente es un pasivo sin fin. 

Mi consejo es que detecte cuál sería el proyecto en que no quiere dejar de invertir, su posible montaña equivocada, y haga un análisis financiero claro: ¿eventualmente será rentable, recuperará todo lo invertido? Si no, si simplemente el dinero se hunde, mi recomendación es que enfrente el hecho y tome la decisión económica más lógica, sin pasiones.

Este y otros conceptos importantes de finanzas personales los abordo en mi obra: 💰 Finanzas personales y familiares: https://www.amazon.com.mx/dp/B09364YT3S


🔴 Si le gustó este texto, le fue de utilidad o cree que lo será para alguien más, mucho le agradeceré compartirlo, y adicionalmente, le pido que me haga llegar algún comentario o recomendación para la mejora; mi contacto es 300indicadores@gmail.com.

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   Fecha de actualización: 15 de mayo de 2026 

lunes, 4 de mayo de 2026

Consejo de finanzas del lunes 4 de mayo

Cada semana estaré poniendo un consejo simple, pero poderoso, para sanear las finanzas personales.

El de este lunes 4 de mayo: Detecte las fugas hormiga, los consumos vampiro, como quiera llamarlos. Esos pequeños consumos que de nada sirven pero sí le cuestan:



  • Aparatos electrónicos que están esperando la señal del control remoto.
  • Focos prendidos innecesariamente (por ejemplo, en el baño, la escalera, un pasillo).
  • Llaves goteando.
  • Suscripciones que poco o nada se usan, pero que cada mes le están cobrando.
  • Comida que se tira, porque compró mucha para "aprovechar el precio por mayoreo".
  • Duplicidades: Tiene un seguro de gastos médicos en la empresa, y otro en el banco. O dos seguros de auto, o dos planes vacacionales.
  • Estos son algunos casos, en el libro de Finanzas Personales expongo otros ejemplos.

Muchas veces las personas dicen (y con razón) que su quincena no les alcanza, y en ocasiones la razón es que están destinando recursos a asuntos sin relevancia. Cuando los detectan y eliminan, hay un margen económico de maniobra.

¿Y usted, ya detectó y tapó esas fugas de recursos? Si no lo ha hecho, le sugiero que lo haga a la brevedad, y parte de lo que pueda recuperar, lo destine a crear su fondo de emergencias, crucial para la tranquilidad y para tener margen de maniobra en caso de complicaciones.


🔴 Si le gustó este texto, le fue de utilidad o cree que lo será para alguien más, mucho le agradeceré compartirlo, y adicionalmente, le pido que me haga llegar algún comentario o recomendación para la mejora; mi contacto es 300indicadores@gmail.com.

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   Fecha de actualización: 4 de mayo de 2026 

jueves, 19 de febrero de 2026

3 sesgos comunes en finanzas personales

Nuestro comportamiento está muy ligado a cómo nos educaron, cómo nos formaron, las impresiones que hemos tenido a lo largo de la vida y quizás en momentos de tensión; así, la imitación (sin razonarla) se da en muchos aspectos de la vida porque lo vieron con sus padres, hermanos, abuelos, tíos, porque así se estilaba en su casa o porque era el comportamiento aceptado. Y hay conductas condicionadas por la experiencia, el trauma, el conocimiento o desconocimiento que van desde la opinión del físico de una persona, de su condición social o económica, de su nacionalidad, de la escolaridad, y esos comportamientos son conocidos como sesgos (inclinaciones, tendencias, prejuicios) que nos van pintando la vida.


Y digo que nos van pintando la vida porque el hecho es uno, pero otra muy diferente cómo lo interpretamos, el
color con que vemos las cosas, ya sea por un patrón mental inconsciente o irracional (es decir, no lo razonamos, sólo decidimos con nuestra cerebro reptil como una reacción automática) que limita o sustituye nuestra capacidad analítica. 


Y esto abarca todas las áreas de la vida, y para el interés de este artículo, me enfocaré en el área de las finanzas personales, que dicho sea de paso son muy sensibles (creo que a nadie le gusta que le vean su sueldo, su cuenta bancaria, o le cuestionen sus gastos). Aquí tiene tres sesgos o tendencias muy comunes en el área de nuestro dinero, nuestras finanzas:

1) Aversión a la pérdida: Este comportamiento explica el hecho de que se siente más la pérdida que la ganancia de la misma cantidad de dinero. Y duele aproximadamente el doble. Racionalmente, encontrar un billete de 100 pesos debería ser igual a que lo perdiéramos en la calle. El monto es el mismo, pero no la reacción. Esto explica porqué tanta gente teme las inversiones como la bolsa, pues ven en ellas mucho riesgo. Nunca lo han hecho, pero "les han dicho", y sienten que pueden perder su dinero, incluso sienten anticipadamente la pérdida, aunque hay inversiones menos riesgosas pero en las que la utilidad se va construyendo lentamente. Prefieren no ganar a la sensación de perder.

2) Comportamiento de rebaño: "Ven, te invito. ¿O qué, te quedarás aquí sólo". Este es el enganche, quedarse fuera del rebaño, y por eso muchas veces actuamos sin meditar, pensando en que lo que hace la mayoría, debe ser lo correcto. En finanzas, hay que leer, informarse, comparar, y luego actuar aunque los demás no vayan por el mismo camino. No porque a algunos les haya ido mal comprando acciones o dólares, eso será malo para todos, o viceversa, no porque algunos hayan tenido buenas utilidades, hay que hacer lo mismo porque los mercados y las condiciones cambian. Mucha gente ha perdido dinero en las caídas de los mercados porque se engancharon con el rebaño cuando el mercado iba a la alza, sin darse cuenta que eso podía ser una trampa. Y para varios, lo fue. Otro comportamiento de rebaño: Cuando todos van a las ventas de liquidación, a las ventas nocturnas, a esas invitaciones a gastar. Cuesta trabajo resistirse, pero si racionalmente no tiene nada que comprar, pues no vaya, aunque el resto del mundo sí lo haga, y no se sienta mal por no seguir al rebaño, su cartera se lo agradecerá.

3) Compartimentalización: Hay gente que insiste en un propósito y descuida otro, porque su mente le indica que los recursos se deben dividir de cierta forma cueste lo que cueste. Por ejemplo, hay personas que no pueden dejar un gasto porque "siempre se ha hecho", porque en su mente debe hacerse, pero no se ha detenido a pensar si efectivamente puede hacerse o en el pasado se hizo por alguna razón que no aplica en el presente ni en el futuro. Y esto se hace sin pensar, sin razonar, es decir, es un comportamiento irracional; cuando pasa de ello, cuando lo razona y ve que no necesita llenar ese compartimiento mental, se hace la luz y puede gestionar mejor su gasto.

Por supuesto, no son los únicos sesgos, pero estos explican en gran medida el comportamiento de muchas personas que sufren por el dinero. Prefieren no ganar a perder; siguen al rebaño aunque eso les cueste lo que no tienen; y siguen con gastos que dejaron de ser útiles pero que siempre se han hecho. ¿Usted sufre de alguno de estos sesgos?

Le recomiendo el artículo: Cuál es su perfil de inversionista.


🔴 Si le gustó este texto, le fue de utilidad o cree que lo será para alguien más, mucho le agradeceré recomendarlo y/o compartirlo, y adicionalmente, le pido que me haga llegar algún comentario o recomendación para la mejora; mi contacto es 300indicadores@gmail.com. Finalmente le invito a conocer mi libro:

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   Fecha de actualización: 16 de febrero de 2026  

Las vacas gordas no duran eternamente

Me platicaron que hace un par de días, un conocido de la familia fue acompañado a la inauguración del torneo futbolístico más importante del...